Ya acabada la tarde, en plena hora-punta, entraba a Gregorio Escobedo por Pershing, a la altura del Peruano-Japones , me levanta la mano una bella mujer, ya entrada en los 40, falda azul ceñida , lucia buenas caderas, cabello suelto que caía sobre los hombros cubiertos por una chompa de hilo gris, aclarada por su rostro blanco y serio. -”señor, lleveme al Jr. Talara, por la ONPE” , -”5 soles señora” , subio atras callada. avanzaba lento por el tráfico, tarareaba canciones de Ritmo Romantica, ella miraba la calle. logre salir del atolladero creado entre San Felipe y Huiracocha y acelere para recuperar tiempo, y me habló: -”no vaya tan rápido , por favor” ; me extrañe pues el que menos no hace mas que pedir lo contrario, era completamente de noche y cerca a su destino, estaba por pedirle que me pague con sencillo y me dio otra orden: -”señor, ya no vaya a talara, doble aqui en Santa Cruz y estacionese atras de ese auto blanco” , obedecí. En lugar de bajarse se quedo mirando el edificio de la esquina, atentamente, -”señora, ¿estamos esperando a alguien?” , -”no señor, no se preocupe” , El silencio me puso nervioso, pero no sabía que preguntar ni que decir, felizmente ella hablo otra vez: -”señor, hagame un favor, ese auto Gris toyota, del edificio de la esquina, acerquese caminando y mire que placa tiene, no se ve desde aqui” , aja, pense, otra cornuda , y sin meditar mucho le dije: -” Señora, no tengo tiempo para estar de espía, me hubiera dicho antes lo que queria en realidad” , acomodandose en su asiento, me dijo: -”señor le voy a reconocer todo su servicio, ese carro es de mi marido y en ese edificio vive su amante, ya llegue por fín a encontrarlo, por favor, yo no puedo bajar a ver la placa, me pueden ver, ayudeme” , su voz y su cara cambiaron , me explico en minutos lo desgraciado que era su marido, 20 años de matrimonio, mil padeceres, 2 hijos ya grandes, varias golpizas, y todo el rollo de siempre, finalmente se puso a llorar, le preste papel higienico que siempre llevo en la guantera y acabe bajado del carro, transeunte yo, mirando la placa y memorizandola, para irle con el chisme a mi llorosa pasajera, que al escuchar las letras y los numeros, lloro sin emitir sonido. La calme como pude, le explique que era peligroso que siguiera estacionado, que mejor la llevaba a su casa, pero nada, seguia llorando, pasaba gente y observaba el penoso momento, volteado en mi asiento , levanto la cara, me miro y dijo: -”él vive en mi casa, él vive conmigo, es mi esposo” , ya no sabia que decirle, tampoco podia explicar que en una pareja ambos tiene la culpa, -eso dicen los psicologos en la radio- , que a tanto sufrimiento mejor separarse, que porque 20 años para esto, cuando de repente se salio del carro y camino hacia el edificio, yo baje tambien y la detuve a los pocos metros: -”¿señora, que va hacer?” , -”voy a entrar al edificio, voy a romperle el parabrisas, voy a pegarle a la perra, sera mejor que te vayas” , carijo me dije, esto se esta enredando y ni me ha pagado el taxi, mire el reloj y tenia por lo menos 1 hora invertida en cuernos ajenos, le hable en medio de la calle: -”señora nada sacara haciendo eso, acabara en la comisaria, la denunciaran, piense en sus hijos, piense en Ud. , actúe como debe ser, no valen la pena, dejelos, si él la amara no estaría ahi metido” , y segui: -”nadie puede obligar a amar a nadie, si él no tiene el valor para decirle que se le acabo el amor, pues de ud. el primer paso, calmese, nada es mas valioso que la paz de uno mismo, calmese”, y cogiendola con mucho cariño del brazo , la lleve al auto nuevamente. Acepto que la llevara a su casa, en el camino compre un agua mineral y se la ofreci; vivia por San Miguel, en el camino parecia como si estuviera sedada, miraba la calle sin mirar, acercandonos a la Av. Faucett , me dijo: -”lleveme a la comisaría de Maranga, quiero poner una denuncia” , en silencio aprobe su decisión. me cancelo satisfactoriamente el taxi con tiempo y todo. Al verla entrar a la dependencia policial, sonaba como sello final de esta historia, la canción de Laura Pausini – Cuando se ama. Amigos mios, quizas esta historia no haya estado romantica, pero el ver llorar a esa pobre mujer engañada, me toco profundamente el corazón. Recorde esa frase de Garcia Marquez, “el problema no es ser infiel, si no desleal” , una infidelidad quizas nunca se sepa, pero el desamor, el decir Te Amo cuando no se siente ,en realidad, es de las peores deslealtades del Ser Humano.
Esa noche me quede taxeando hasta tarde y no pude borrar de mi mente, el llanto de aquella mujer.